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Soy Milton Rodríguez Coll - 1930

Vigésimo primero: Un visionario.

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Pargo frito con patacones, la especialidad en El Padrino Tener a la familia y a los amigos de visita en nuestra casa en Tres Cantos es siempre una alegría y un chute de energía para continuar.  Hace unos días nos reunimos con nuestros compadres Manuel y Martha quienes formaron la familia Burgos Jara.   Las circunstancias de la vida han hecho que en nuestra tercera edad, los cabeza de familia estemos establecidos en Madrid bajo el cuidado de nuestros hijos, amigos y el sistema.  Mi sobrino Danilo, uno de los cuatro hijos de mis compadres, quien estaba de paso por España, nos visitó también. Con mucho cariño y sencillez me dijo: "Tío Milton, usted fue un visionario con el Restaurante El Padrino".  Eso me halagó y me puso a recordar.  Tuvimos una sobremesa muy buena ya que pude listar todo un proceso de aquellos tiempos y hoy lo comparto con ustedes:  1) La muerte de mi papá fue el detonante de un cambio importante en lo familiar y en mi futuro laboral, e...

Vigésimo: Decisiones y futuro familiar

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  La playa de Crucita: una tarde con los primos Son tantas historias y recuerdos que vienen a mi memoria, que se que es muy difícil recopilar todo en este blog.   Cuando me pongo a recordar todo es importante, todo ha dejado alguna huella y algún sabor, la mayor parte de veces dulce pero también hay alguno que otro amargo o al menos no tan dulce. Lo que si tengo siempre en mis relatos, es que mi corazón se acelera y mi mente todavía me transporta a esos años de juventud y adultez, llenos de energía, ocurrencias y libertad de movimiento.   Hoy a mis 94 años, y con un cuerpo desgastado, sólo me queda agradecer por cada cosa vivida.  Ya instalados nuevamente en Quito y todavía como empleado de Super-S, hemos llegado al año 1972.  A la tropa Rodríguez-Jara se han sumado ya Roberto, Laury y Marty.  En este año, el 31 de julio mi querido papá, Don Milton Rodríguez Rivero, falleció en Bahía de Caráquez a consecuencia de un derrame cerebral que no pudo su...

Paradinha: Cuando vi jugar a Pelé en Ecuador

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Tato, Yoryo y Laura en una tarde de paseo familiar Mi hijo mayor Milton  nació el domingo 20 de marzo de 1966 en Guayaquil a las 11:00 de la mañana.  Lo recuerdo, ya que ese día jugó el Atlanta en la capital contra la Liga de Quito. No era muy oportuno que yo viajara a ver el partido, ya que las prioridades son las prioridades.  Sin embargo, me di tiempo para redactar y enviar un telegrama de ánimo a mis ex compañeros del Atlanta deseándoles lo mejor en ese encuentro.  Yoryo, el siguiente de mis hijos nació también en Guayaquil un día lunes 29 de mayo de 1967.  Este día fue especial por eso, nuestro siguiente hijo ya estaba con nosotros y con él se cumplió el deseo que Laura y yo teníamos de tener hijos pequeños que se pudiesen hacer compañía.  Mi actividad laboral seguía siendo como comercial en la calle y viajaba siempre. Los familiares que estaban cerca fueron de mucha ayuda, ya que siendo honesto, yo no tenía experiencia con niños pequeños, pero el amor...

Décimo noveno: Santiago Videla, 231- Teléfono 246215

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Yoryo, Berto (de pie), Tato Marty y Laury  Nuestro traslado de Guayaquil hacia Quito con mi esposa Laura y mis pequeños hijos Tato y Yoryo fue en 1969.  Como indiqué en el capítulo anterior, fue una decisión importante y necesaria con miras hacia el futuro y en búsqueda de abrir nuevos horizontes tanto familiares como laborales.  La empresa Molinos Champions, conocida como Super-S, se hizo cargo de todo lo relacionado con la mudanza de nuestras sencillas pertenencias hasta Quito.  No era la común o lo normal, que a un empleado se le tuviese tantas consideraciones de ayuda. Pero en mi caso, la empresa quería asegurarse de que mi traslado fuese en firme y todas las facilidades sirvieron para mi adaptación nuevamente en la capital.  Ahí me esperaba también mis padres y mis hermanos.  No volví con las manos vacías. Entre muchas cosas, llevaba recomendaciones laborales de mis trabajos previos, lo que garantizaba en cierta manera el tipo de trabajador que era. Es...

Décimo Octavo: El inicio de mi familia: Los Rodríguez Jara

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Los Rodríguez Jara - Década de los 70 en Quito.  El año 2025 ya está en marcha y enero casi es historia.   A mis lectores fieles y a los que se van a sumar desde ahora, quiero pedirles disculpas por la pausa más larga de lo previsto. Varios factores han impedido una secuencia dinámica de esta historia que mantenga el interés. Aún así, confío en que sigo rodeado de amigos y familia a los que quiero y sé que me quieren.  Aquí vamos de nuevo con mi Laury a cargo de la mecanografía. Mi Laura como editora para corregir y afinar lo mejor posible la información.  Mis hijos a la distancia animándome y Margarita la de Valladolid como correctora de este aprendiz de escritor.  Hemos llegado al 1965 en Guayaquil junto a mi joven esposa.  Sigo trabajando para "La Gallito" y mi grupo de amigos con los que juego fútbol los fines de semana ha hecho que mi círculo de amistades vaya creciendo. No puedo dejar de nombrar a mis tíos Aquilino y la Manino junto con mis primo...

Décimo Séptimo: Un sueño hecho realidad

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Estamos de vuelta  ya con la continuación de la historia anterior. Nos quedamos en el momento crucial de un accidente que siempre he recordado, y aún alguna vez todavía he tenido pesadillas, pero que hoy puedo contarlo.  El descenso a toda velocidad pudo haber causado una tragedia mayor, pero gracias a Dios, no apareció en el camino ningún otro vehículo o persona que pudo haberse visto afectada.   Fue un milagro y sé que la protección divina se mostró una vez más en mi vida.  El parte policial indicó 23 metros de recorrido desde donde comenzaba el "rasurado" de la montaña hasta la carrocería del camión y otros 23 metros desde el guarda-choque hasta donde terminaba la montaña en dirección hacia abajo.   Como en las películas de acción, todo fue a cámara lenta. El silencio frío y de terror también lo pude sentir.  El conductor y yo salimos de la cabina de control milagrosamente sin ningún golpe o herida grave.  Más era el susto. Pero el miedo s...

Décimo Sexto: Azucena y Mancha Grande

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Jabas de botellas de cristal El lunes 19 de Julio había que retomar todo el tema de las rutas y los viajes a las diferentes provincias y ciudades de Ecuador. Como Jefe de Reparto me asigné la zona de Manabí dentro del plan para las siguientes semanas.  Me tocó el camión nuevo de la flota y no la "chatarra", que era un camión de uso exclusivo para ir a la zona de playa y pueblos muy pequeños.  Su  sobrenombre ya puede ayudar al lector a hacerse una idea de la condición de ese vehículo.  Como estaba establecido, los choferes o ayudantes nuevos de la plantilla, tenían que viajar conmigo en sus primeros viajes a manera de formación en el puesto y conocimiento del trabajo.  El mecánico principal nos recordaba siempre a toda la plantilla que estaba terminantemente prohibido cambiar el puesto de los conductores asignados previamente con el auxiliar o acompañante de viaje. El único que tenía esa "licencia especial" era el Jefe de Reparto, es decir, yo.  Enrique Lac...