Décimo Segundo: Amor a la antigua.
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| Primera Carta para Laura 11 de abril de 1960 |
Hemos llegado a la década de los sesenta. Sólo para ubicarnos en el tiempo, es bueno saber que en lo político Ecuador inició esta década en medio de una transformación y una aguda crisis económica que llevaría con los años al tránsito, a la modernización y al predominio de las exportaciones petroleras. En lo político, lo social y lo económico, Ecuador siempre ha estado en una tensión permanente que ha marcado nuestra historia. Las siguientes dos décadas serán muy agitadas como país. Hasta se vivió una dictadura militar. Pero bueno, eso se lo dejo a los historiadores.
He cumplido mis 30 años y puede que los lectores se pregunten sobre mi situación sentimental y la de mi corazón. La verdad es que como resultado de algunas decepciones amorosas, me convertí en un hombre desconfiado y sin mucho interés por establecer relaciones de compromiso serias. También debo reconocer que esa inseguridad me llevó a marcar en mi personalidad una característica en mi forma de ser que me acompañó por mucho tiempo como fue ser muy celoso y controlador. Hoy, ya a mis 94 años, pienso que es un error dejarse llevar por esos sentimientos negativos que no ayudan en el establecimiento de relaciones sanas de pareja entre un hombre y una mujer, y más cuando ambos tienen el mismo proyecto de vida. El objetivo de buscar una pareja, debe ser algo que los ilusione a ambos a trabajar para forjar un camino nuevo, una historia única como familia y ser parte del crecimiento de la sociedad ,con personas que aportan y son parte del progreso en unidad. Pero sobre todo, la relación de pareja debe llevar a la felicidad mutua y a un caminar que traiga paz, esperanza, humor, respeto y amor eterno, como dice la canción. Gracias a Dios, la mujer que Él tenía para mí fue la mejor y hoy puedo decir que hicimos un excelente equipo.
Me gustan los boleros, la música nacional ecuatoriana y también un buen merengue o cumbia que siempre agitan mi corazón y me dan muchas ganas de bailar. Me considero romántico, detallista y sigo siendo "chapado a la antigua". Las flores, los chocolates y una carta bien escrita de "puño y letra" con el corazón hacen la gran diferencia.
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| Laura Jara Alcivar |
Este capítulo es muy especial para mí porque compartiré con ustedes cómo, cuándo y dónde conocí a Laura Jara Alcívar, el amor de vida. Nuestro primer encuentro fue en la pensión de estudiantes de Hugo Bonilla y su esposa Mariana. Laura era una joven de 17 años que había viajado a Quito para pasar unas semanas de vacaciones del ciclo escolar. Estaba en el quinto curso de secundaria. Esta residencia de estudiantes recibía personas de todos lados, pero era especial porque era el lugar favorito de los estudiantes de Manabí, de donde éramos ella y yo. Nuestras respectivas familias se conocían de hacía mucho tiempo, pero nosotros en concreto, nunca habíamos coincidido. Yo vivía en Quito con mi familia, y solía ir a la residencia a buscar a los muchachos para salir a jugar un partido de fútbol en la tarde - noche. También me daba una vuelta por ahí para visitar a mi tía Mayuyita y a mi prima Rina con la que nos reíamos y disfrutábamos mucho de las fiestas y los amigos. En una de esas tardes, fue la primera vez que vi a Laura aunque no cruzamos palabra. Fue una mirada y muy rápido. (nota de la secretaria: la versión de ambos, Milton y Laura, es muy parecida, pero hay matices entre una versión y otra, por lo que lo quedará aquí redactado es previo un consenso con ambos para ser lo más fiel posible a su historia). Los siguientes días, el pretexto por el que fui hasta la residencia de estudiantes fue para visitar a mi tía y a mi prima, pasar tiempo con los amigos y de paso saludar a todos los que se estuviesen ahí. También para echarle un ojito a esa muchachita linda, sencilla, tímida y preciosa que estaba de paso por vacaciones, y que en pocas semanas se volvería para su tierra. Era necesario un plan y tener acercamientos efectivos. Por su lado, ya después de muchos años ella me confesó que uno de esos días que fui a buscar a mis amigos, ella estaba en el balcón de la pensión disfrutando de la vista y hubo un momento en que nos vio a la distancia y al verme le gusté, pero ella, como buena chica no dijo nada, ni se lo comentó a nadie. (Parece que cupido empezó a hacer su trabajo 😉).
Es importante que nos ubiquemos en la época. Los hombres eran quienes siempre daban el primer paso o tenían ese "permiso" para decir lo que sentían y las mujeres, ni pensarlo. Tal vez eso hacía todo más emocionante y de desafío. Un día que llegué a la pensión y me puse a hablar estaba con mis amigos como lo hacía siempre, pero pendiente de ver por dónde aparecería la niña. Cual mi sorpresa, que siendo ya casi las nueve de la noche, y estando yo en mi camioneta estacionado frente a la pensión, divisé a mi prima Rina y a Laura llegar muy alegres y bien arregladas de regreso de una fiesta. Eran casi las nueve de la noche. Mi reacción fue, cuando ella pasó por mi lado, agarrarla del brazo (dice ella con cierto abuso y alevosía) y preguntarle que de dónde venía a esas horas. El ambiente se tensó, y ella me respondió: ¿y usted?.... yo pensé que mi papá estaba en Manabí, y se apartó de mí, entre asustada y molesta. Yo cogí mi camioneta y me marché sin más. Ya en la pensión, al subir las escaleras, ella le preguntó a Rina que qué le había pasado a su primo, a lo que ella contestó: ¿ y tu no te has dado cuenta cuenta que mi primo está enamorado de ti y que todo le sirve de pretexto para venirte a ver?....... Fue entonces que Laura pensó: ¡Hay que ponerse las pilas!. (dicho por ella mismo).
Pasado unos días del encontrón, regresé por la pensión y previo pedirle permiso a Hugo Bonilla para salir con Laura, fuimos a un pequeño bar en la Plaza Sucre, muy cerca de la pensión. Ya una vez en el lugar y solos, le confesé mi amor hacia ella y le dije que me gustaría que empezáramos a salir. En ese tiempo, en los lugares de ocio habían las conocidas "rockolas". Auellas máquinas que previo a depositar una moneda, ponían el disco y la canción seleccionada por el usuario. Laura y yo pasamos nuestra primera velada por casi dos horas escuchando las dos canciones que ahora me hacen recordar ese día tan especial: Ansiedad y Total.
Regresamos a la pensión y con un beso en la mejilla, terminó esa noche. A partir de ese día, las idas a la pensión eran fijas y después de saludar rápidamente a la Mayuyita y a mi prima, pasaba la tarde junto a Laura parados en la escalera de la pensión. Fue nuestro tiempo para conocernos y asegurar en cierta forma la relación. Sabíamos que en pocos días ella volvería a Portoviejo en Manabí, y que yo estaría entre Quito y Guayaquil, pero que mantendríamos el contacto por el único medio como eran las cartas de puño y letra. Así nos mantuvimos casi dos años. Con cartas que iban y venían a la velocidad de ese tiempo, y con los encuentros en Quito cuando ella pasaba sus vacaciones.
No fue hasta el 15 de Junio de 1963, coincidiendo con el cumpleaños de Laura, que me presenté frente a sus padres, Jorge y Herlinda, en Bahía de Caráquez, para pedirles formalmente la mano ( y el resto también jejejeje) de su hija. Aunque ese día no fijamos un fecha concreta, sería el momento oficial de nuestro compromiso y el inicio formal de los preparativos para la boda. Sin embargo, así como es la vida, el destino nos tenía un giro inesperado que relataré en el siguiente pincelazo.
(¿los mata la curiosidad?....... ya estamos con mi secre redactando la siguiente parte).
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| 106 cartas de puño y letra para Laura |



106 cartas!!!! Que bárbaro!!! Ahora puro mensaje de texto, jajaja. Leí la parte del regreso de la fiesta, y así textualmente como está redactado me lo contó mi tía Laurita, jajaja. Hágale un adendum de como fue la pedida de mano, como lo recibieron los abuelos Jara Alcivar? Como tomaron la noticia? Un detalle para nosotros los descendientes. Abrazo, tío.
ResponderEliminarQuerido Jorge Marcos, son muchas las diferencias entre ese tiempo y el actual. Varios no tienen ni punto de comparación. Laura me ha demostrado con un sin fin de acciones su compromiso y amor por mí. No se preocupe, que en los próximos pincelazos llegarán los pelos y señales sobre los previos a la boda. :-) . Besos sobrino querido. Tío Milton.
EliminarQue bonito, preciosa historia de amor!! Deberías escribir un libro hermano Milton ! Bendiciones
ResponderEliminarSi no me equivoco, este comentario es de mi querida Mariestella, hay un libro ya escrito, pero estos pincelazos están sirviendo para recordar. Cuando venga a visitarme con una de sus tartas le enseño el libro que ya existe. Besos, hermano Milton.
EliminarHermoso pincelaso, lleno de intriga sana , de amor y mucha intensidad ; historia narrada con elocuencia y palabras llenas de la realidad del momento, sencillamente una verdadera historia de amor que ya no se ve , y que se extraña por la forma de relacionarse hoy los jóvenes, ya no hay ni los chocolates, , ni las flores, ni las serenatas que envolvían como torbellino el corazón de cualquier mujer enamorada . Gracias cuñado por compartir una historia de vida tan bonita . Estrella
ResponderEliminarCuñada, usted estuvo como acompañante en el matrimonio y también ha tenido la oportunidad de seguir nuestra relación entre Laura y yo. Usted sabe que nuestro compromiso es dedicado a la familia. ( cinco hijos). Un beso fuerte y me alegro por su recuperación del riñón. Milton.
EliminarLindo pincelazo y está para convertirlo en una película. Abrazos tíos y secretaria. Kiko
ResponderEliminarMuchas gracias querido Kiko por su mensaje y opinión. Aquí dejo la verdad de mi historia.
EliminarQue hermoso es recordar cómo se hacían las cosas del corazón en nuestros tiempos un abrazo y mil Bendiciones para los novios. Eduardo y Blanche sus amigos de siempre
ResponderEliminarMatrimonio Amigo, creo que ustedes van por el mismo camino. Solo me resta expresarles mi agradecimiento por seguirme a través de este sencillo blog.
EliminarQue bonita historia!!! La cosa promete,... Yo creo que va a funcionar😍😍
ResponderEliminar60 años de garantía corroboran su sospecha. Un viejo de 94 años no puede ir mintiendo por ahí. ;-)
EliminarQue bonita historia, ese amor tan bonito, del que hemos sido testigos toda la familia ...leer estos pincelazos, restaura mi fe en el amor puro y sincero. Gracias queridos tíos
ResponderEliminarMi Pili preciosa, aquí solo contamos el camino ya andado. Con ustedes a nuestro lado es más fácil por haber estado siempre cerca. Besos, tío Milton.
EliminarQué linda historia contada como una buena película en blanco y negro. Ya para este punto entra a la historia la dama de la película a la que le quiero mandar por esta vía mi amor. Esa mujer que se narra esta parte de su historia es lo más bello que ha dado el mundo y una piedra angular de todo lo que vendría adelante. En este punto es a ella a quien le pido que se mire el ombligo.
ResponderEliminarLos amo
Mi querido Mola, que lindo su comentario como no podría ser de otra manera porque a través de los añitos que anduvimos juntos comprobamos que fue así. Besos, mijo
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