¡ Paradinha !
Una paradinha (Léase “paradiña”). ⚽
Me tomaré algunas licencias y hasta un paracetamol en medio de estos relatos que estoy desarrollando para dar unos pincelazos humanos relacionados con el deporte con más seguidores en el mundo: su majestad el fútbol. Serán paradinhas que vienen a mi memoria con frecuencia y las comparto cuando puedo.
La "paradinha" es una particular forma de lanzar un penalti. Consistente en realizar una pequeña parada, sin llegar a detenerse por completo, justo antes de tocar el balón, para esperar así, la reacción del guardameta y cobrar el tiro con el mismo ya vencido o en una posición incómoda para reaccionar. Su "inventor" fue Didí, aunque se hizo famosa por Pelé.
El término "paradinha" fue acuñado durante la Copa Mundial de Fútbol de 1970, cuando Pelé, al lanzar un penalti, realizó una pequeña pausa, sin detenerse por completo, antes de tirar para desequilibrar al portero rival y convertir. Esta forma de ejecutar una pena máxima se le atribuye al ingenio de Pelé, aunque él solo la hizo famosa al ejecutarla durante un partido de la Copa del Mundo. El mismo Pelé dijo en su momento:
"Quien inventó la paradinha fue Didi. Yo simplemente la copié".
A los 93 años, muchas historias vienen de pronto y así de rápido se van. Por eso, ¡Hay que aprovechar el momento y hacer estas paradinhas en la vida!..... Puede que resulten en un golazo.....
El fútbol corre por mis venas, tal vez de ahí el síndrome de piernas inquietas que me acompaña desde hace 8 años atrás, por el parkinson que padezco....(Es broma.... Es neurológico dice mi doctora y yo no tengo más que creerle).
El balón, la mente y las piernas están conectados directamente con el corazón. El 10 era mi posición. Soy ambidiestro con los pies (bilingüe le digo a mis hijos y amigos para que sonrían y rían la ocurrencia) pero la zurda y los penalties bien pateados me caracterizaron en su momento.
¡Lindos recuerdos vienen con frecuencia! y esos mismos me recuerdan que mi artrosis degenerativa, los meniscos desgastados y los dolores de rodillas no son "de gratis" y que, en este tiempo, al final del Camino Largo, estoy pagando esa "bien gastada factura". Cada gol, cada penaltie cobrado y cada arquero derribado, mereció la pena. (Solo de pensarlo ya me están doliendo las rodillas....pero llena de alegría mi recuerdo y mi corazón.)
¡ Viva el fútbol ! ... Voy a buscar un paracetamol para que me ayude a pasar la tarde y disfrutar esta paradinha junto a tí.

Gracias por compartir sus "paradinhas" en este foro. Es un deleite leer sus historias con la exquisitez con la que narra y con la infinidad de historias que tiene su "camino largo".
ResponderEliminarA diferencia de muchos otros lectores de este blog, tuve el privilegio de crecer escuchando y en otros casos siendo testigo en vivo de algunas paradinhas de la vida.
Enhorabuena Don Milton. Mírese el ombligo.
Hijo querido, en Atlanta el equipo en que jugué catorce años, yo era el cobrador de pénales y esa era mi cuota goleadora para el equipo. Yo era el número diez y aunque fallé algunas veces, eso tiene su propia historia. Besos mi hijo querido.
Eliminary sí me miré el ombligo para recibir su beso.
EliminarSolo puedo decir “Eshelente”
ResponderEliminar¡ñaño the one!.... gracias hijo por leerme.
EliminarRemontar el tiempo de esa forma debe ser complicado, primero, tener una vida plena con el detalle de salirse con la suya en disfrutarla, segundo, la admiración creada de un público que lo quiere tanto y me pongo entre los primeros, de allí lo pícaro para relatar tipo paradinha. Otro abrazo tío, ya es costumbre y lo disfruto.
ResponderEliminarQuerido Galladita, el vicio por el fútbol me llevó a padecer alguna vez el lamento de mi mujer cuando dijo que su principal rival es el fútbol. Gracias por leerme.
EliminarGracias Galladita
EliminarGracias tío Milton...sus relatos me provocan sonrisas, al imaginarlo escribiendo, delante de su ordenador...son tan descriptivos, tanto el relato en si , como todo lo que acontece e imagina durante el proceso, gracias por escribir tan bien. Lo quiero mucho
ResponderEliminarDespacio y con buena letra dije alguna vez y hoy viene al caso porque demoré mucho en escribir mis memorias. Toda esta narrativa actual es consecuencia de eso: despacio y con buena letra. ( y alguna ayudita extra ).
ResponderEliminarTío querido, le voy a hacer una confesión, cada vez que leo sus pincelazos, se me salen las lágrimas. Sus relatos son muy emotivos, y don Roberto Amado lo definió con la palabra exacta, “Exquisitez”. Abrazo, Jorge Marcos
ResponderEliminarSobrino querido, mi afecto por usted es grande. Me alegra saber que la emoción sigue ahí y que juntos podemos volver a recordar. Besos sobrino. Milton.
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