Tercer Pincelazo: Un paso más hacia el mundo de las ventas
Considero importante en este punto indicar que en el año 2012, terminé de escribir junto a mi gran amigo y cómplice en el mundo del internet y la tecnología aquí en España, José Vadillo, mi primer y único libro Camino Largo en el que invertimos tiempo, risas, recuerdos, recursos económicos y esfuerzo para su publicación.
Dicen que toda persona debe, por lo menos una vez en su vida plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo. Yo he hecho las tres cosas y con yapa (un "extra" en quechua) en lo relativo a los hijos: ¡tuvimos seis!.
Nunca aspiré a conseguir un Nobel por el trabajo realizado y la economía tampoco nos dio para miles de ejemplares, así que poco a poco, logramos juntos publicar unos cuantos para mi esposa, mis hijos, contados familiares y amigos más cercanos en ese momento. En esa edición cuento muchas historias. Algunas de ellas las he recapturado para este proyecto, porque son las favoritas de mis hijos, pero también porque me servirán para que el primer lector de mi historia, se pueda hacer una breve idea de mi trasfondo y cómo he llegado hasta aquí.
Mi papá era un excelente vendedor y relacionista público. Su honestidad y seriedad con los compromisos hizo de él una persona respetada y querida por muchas personas. Estoy convencido de que la base de valores éticos y morales que me han acompañado toda la vida y que los aprendí de mis padres, fueron su clave para ganarse el corazón de la gente. Se casó con mi mamá en el año 1927 y juntos emprendieron el proyecto de vida familiar.
Mi mamá era una mujer de fe, creyente en Dios, conocedora del Evangelio y la promesa de salvación en Jesucristo. No era Testigo de Jehová ni estaba relacionada con ningún tipo de secta religiosa. Era cristiana evangélica, leía la Biblia, participaba de la vida activa de la iglesia y siempre fue solidaria con los más necesitados, en especial con los niños sin recursos que en la costa manabita siempre abundan. Ella decidió ser cristiana evangélica después de escuchar por la radio, en varias ocasiones, al predicador cristiano evangélico más influyente alrededor del mundo según la revista Forbes, el señor Billy Graham.
Siempre atenta a los mensajes del Sr. Graham en la radio, practicaba lo que aprendía de la lectura de la Palabra de Dios y asistía a la iglesia evangélica de Bahía con nosotros. Era escuchante de la emisora cristiana HCJB, cuyas siglas significan “Hoy Cristo Jesús Bendice” y donde muchos años después, mi hermano Alfredo fue locutor deportivo. Esta emisora pervive y funciona hasta ahora desde el 9 de marzo de 1931, con alcance a toda Latinoamérica y Estados Unidos.
A la señora Dorita (mi mamá) le gustaba cantar y su “corito” favorito era: “Cuando allá se pase lista”, con un mensaje que le recordaba y le repetía siempre a la gente sobre la vida eterna y lo importante de saber que nuestra vida terrenal terminará pero no así la espiritual que es la que importa, y que hay una eternidad esperando por nosotros junto a Dios, si así decidimos.
Su carácter español, catalán y a momentos flamenco se acopló muy bien al carácter tranquilo, latino, pero firme de mi papá. Para él ella era “Doña Dorita” y él para ella era Milton sin más. Siempre percibí a mis padres como dos guías excelentes y modelos a imitar en casi todo. Mi conexión con ellos fue siempre especial y eso mismo he tratado que sea así con mi esposa e hijos.
Esa unión y comunicación especial me llevó a mis 11 años a pedir su autorización para ser parte de una promoción comercial especial de lanzamiento en Ecuador de la mundialmente conocida Revista Selecciones de Reader´s Digest fundada en febrero de 1922. Se convocaba a un grupo de muchachos muy jóvenes, dispuestos a vestir una mochila litografiada con la marca de la revista y llevar diez ejemplares de esa primera edición para ser vendida y abrir el público de venta en la zona. Al vendedor se lo conocía como “canillita”. Toda una campaña de promoción y marketing al estilo “gringo” ("guiri" dirían aquí en España).
Resulta que en Bahía, el señor Miguel Ángel Mora, un conocido de mi papá, era el responsable y distribuidor oficial de la nueva revista. Por iniciativa propia, al enterarme de la “-oferta de trabajo-” me fui a apuntar con el consentimiento, la sorpresa pero también con la confianza de mi papá, quien en ese momento trabajaba en un prestigioso Banco de la localidad.
Él estaba emocionado pero fue muy prudente de no mostrarme sus sentimientos al respecto. Sí que me preguntó que si es que tal vez yo tenía alguna necesidad económica que él como padre, no estaba cubriendo y que por eso había buscado esta forma de ingreso. Le dije que no era eso, sólo era la ilusión de ganarme “la talega” , es decir la mochila que ofrecían y además ganarme algún dinerito. Aclarado el tema, y con la actitud correcta, mi papá me dio los mejores consejos para que mi desafío lleguera a buen término y fuera un éxito.
1) Llegue muy temprano para recibir el material entre los primeros.
2) Una vez con todo, ¡arranque a correr y grite muy duro : <¡¡¡Seeeeeleeeciiioooneees, la revista nueva !!!>
3) Evite que los otros muchachos se adelanten y le ganen el terreno.
4) Recuerde que a lo mejor no va a vender las 10 revistas obligatorias para obtener su premio.
5) Probablemente se encontrará en la calle con personas que se rían, se burlen o a las que le de vergüenza venderles la revista. Debe tener claro que esto lo hará en público y que afuera hay todo tipo de personas.
6) Me invitó a pensar también que si mi intención era la de dedicarme a vender periódicos o revistas, lo más probable es que tendría que dejar la escuela para cumplir con la obligación.
Fue así como los días previos al gran lanzamiento, mi papi me dio consejos, ideas , estrategias y hasta las palabras correctas para hablar con la gente: “Don Pinocho, haga así o haga asá…” (ese apodo de Pinocho me lo puso por una tira cómica que leía en su periódico cada día).
Y llegó el gran día. Mi padre me animó y me dijo nuevamente que debía ser de los primeros en presentarme y que él estaría frente a la Librería y que la primera revista se la ofreciese a él. Así lo hice, y ahí estaba mi papá, esperándome. Me compró la primera revista Selecciones, me dio un beso y como si nada, me entregó una lista con nueve nombres de amigos suyos a quienes tenía que ir entregarles la revista, cobrar y a otra cosa.
¡¡¡ QUÉ LECCIÓN !!! Con mi primera experiencia de vendedor de dulces y esta de voceador de revistas, se empezaron a forjar en mi carácter valores importantes, que fueron de incentivo, en ese mundo por el que me enrumbaría más adelante: LAS VENTAS. Luego se convertiría en la fuente de producción que hizo que consiguiera algunas metas con las consiguientes satisfacciones, ya que, inclusive, fui galardonado por logros en ese mundo maravilloso de esta actividad.
Los primeros pasos cuentan y mucho. Esta historia me mostró que ser padre no es fácil y que es una responsabilidad grande. También, que, como tal, los padres debemos dejar que las alas de nuestros hijos se abran con confianza pero con mucha más fe, debemos ayudar a los que nos siguen, a abrirse camino y aprender a poner lo prioritario e importante sobre lo que no lo es tanto.
Con estos gestos, mi confianza, respeto y cariño por mi amado padre siempre se fortaleció. Fue mi referente para muchas cosas. Lo recuerdo con mucho cariño. Un cariño y amor parecido al que siempre me dio o más, porque me formó como hijo y como hombre. Siempre está en mi recuerdo.
🌷🌷🌷🌷 gracias por compartir sus recuerdos.
ResponderEliminarSu compañía en el proyecto es de estímulo.
EliminarConocía la historia pero por la forma y, sobre todo, por el fondo, no deja de asombrarme. Qué determinación debe tener un muchacho que con 11 años le plantea a un padre que quiere comenzar a trabajar como vendedor!!!
ResponderEliminarCuando me gradué de contador en Quito le dije al rector del colegio que mi intención era la de trabajar a nivel de campo y no encerrado en un escritorio. Tengo algunos episodios posteriores donde se reafirmó mi decisión de trabajar en las ventas. Gracias gran amigo por seguirme acompañando.
EliminarHermosa historia! 💖
ResponderEliminarGracias Vivi.Vendrán cosas muy interesantes en la exposición de tantos recuerdos.
EliminarMuy interesante Historia
ResponderEliminarAmiga del CAPI, tu opinión me alegra y me estimula a seguir. Más adelante seguro que también aparecerás cuando estudiábamos informática en Tres Cantos. Saludos a Paco y besos a tu niña.
EliminarTío, que deleite leer sus pincelazos. Ojalá algún rato pueda leer también su libro. Abrazos, Jorge Marcos.
ResponderEliminarSobrino, por tratarse de casi 94 años, también comentaré mi paso por Molinos Championship y mi amistad con Don César Paladines, nuestro amigo en común y con el que he entrado en contacto ahora gracias a usted. Estoy feliz por ello. Tío Milton.
EliminarHola primo Milton , como siempre muy linda tu historia ,me encantó leerla , soy tu prima Conchi de Bahia
ResponderEliminarGracias prima. ¡qué gusto me da cuando leo mensajes como el tuyo!. Son de ánimo para seguir. Tu primo Milton.
EliminarTío querido, hermosa historia repleta de cariño a su papi, que gran ejemplo y el que la pueda transmitir es un placer para todos nosotros, punto a parte, al nombrar la revista selecciones se me vino a la cabeza mi papá, adoraba esa revista y la devoraba hasta la parte cómica que lo mataba de risa, su gran amigo y hermano, Gracias tío por sus letras, las devoré de la misma forma. Un abrazo.
ResponderEliminarGalladita, su papá ocupó un gran espacio en una parte de mi vida y quedan en mi mente recuerdos como que gracias a las visitas a Guayaquil, conocí a Yulán..... jejeje.
EliminarQuerido amigo Milton, soy Violetta y su amada esposa Laura es mi amiga del alma, desde que llegaron a España. Siempre he admirado a su preciosa familia, que Dios le ha regalado y ahora me encanta leer su historia de vida, contada por usted de manera tan interesante, viva y amena. Felicidades!!
ResponderEliminarGracias Violeta, para que le voy a decir que no si ,sí. 😂... el cariño de esta amistad es recíproco. Hay muchos pasajes alegres que hemos mantenido con ustedes aquí en España y en nuestro viaje a Ecuador.
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