Octavo Pincelazo: La carita de Dios.
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| Atardecer de la carita de Dios: Quito |
En el capítulo anterior relaté algo muy breve de nuestra vida en Guayaquil. Olvidé decir que a esta linda ciudad portuaria se la conoce como "La Perla del Pacífico".
Históricamente Ecuador ha sido, en lo político, un país con muchos altibajos. El presidente que gobernaba durante esta época que estoy recordando era el Sr. José María Velasco Ibarra, un abogado y político ecuatoriano que ejerció la presidencia del país en cinco ocasiones distintas, en dos de las cuales se autoproclamó dictador. Sólo completó su mandato constitucional en una ocasión. Estuvo presente en gran parte del siglo XX. Este período se conoce como velasquismo. Este presidente tuvo cinco gobiernos que fueron la base para una serie de dictaduras encabezadas por varias juntas militares que se prolongaron al mando hasta el retorno de la democracia, en 1979.
No me gusta la política, ni tampoco apasionarme con temas o
posiciones que seguro traerán diferencias y distancia con amigos, familiares o
conocidos. Discutir sobre política, como sobre fútbol o religión, puede romper
muchas amistades y eso no es lo mío. Hago referencia a la situación política
del momento, con el único fin de ubicar e instruir un poco a los lectores que
no conocen la historia de Ecuador, sobre el momento político, social y
económico en ese tiempo.
Antes de llevarlos hasta Quito, recuerdo algo que me impactó
cuando viví en esta primera etapa en el Guayas y que fue uno de los motivos
fuertes que impulsaron a mis padres a tomar nuevamente la decisión de cambiar
el lugar de residencia. Resulta que la fiesta de la independencia de la colonia
española de la ciudad de Guayaquil es el 9 de Octubre. Es su día más importante
y la ciudad celebra por todo lo alto, aún hasta el día de hoy. Los colores que
resaltan siempre a los guayacos han sido el celeste y el blanco, que son
también los colores que luce orgullosa su bandera.
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| El malecón de Guayaquil: Simón Bolivar y San Martín |
Fue así como llegó el día de esta celebración y se juntaron al pie del malecón todos los colegios, escuelas y centros educativos de la ciudad. Sin embargo, en esta ocasión también se infiltraron algunos que los calificaré como delincuentes y desadaptados que una vez iniciada la fiesta y la celebración, se dedicaron a realizar desmanes, cometer abusos e incluso atacar y amenazar a las mujeres del lugar. Este recuerdo lo tengo muy grabado como algo que deslució la fiesta y que fue una señal de lo que socialmente se vivía en la ciudad. Mis padres tomaron este incidente como algo grave que los armó de valor para buscar un destino más seguro para todos. Sin prisa, pero sin pausa, hicimos las maletas y se organizó la salida de toda la familia.
Cogimos rumbo hacia Quito, la capital del Ecuador y a la que se la conoce de manera popular como La carita de Dios, y de manera oficial como San Francisco de Quito. En la sierra ecuatoriana, rodeada por imponentes volcanes y atravesada por la Cordillera de los Andes y a 2.850 metros de altitud, esta capital latinoamericana fue la primera ciudad declarada, junto a Cracovia (Polonia), como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, el 8 de septiembre de 1978. Quito ocupará siempre un lugar muy especial en mi corazón y en mi historia de vida gracias a todos los años en los que viví ahí.
El 18 de diciembre de 1946 la familia viajó a Quito. Yo lo
hice dos días después de dejar todo lo pendiente resuelto y en orden. Nos
instalamos y radicamos en Chimbacalle en la ciudadela México, un populoso
barrio con unos 10.000 habitantes, y siendo la capital ferroviaria por la que
trascurría la ruta Quito-Guayaquil (Durán)-Quito. La palabra Chimbacalle está
formada por la palabra quichua, chimba, al frente, y calle. Por lo que
significa "calle de enfrente". Es una de las parroquias más antiguas
de Quito.
La rivalidad y competencia entre la sierra y la costa de
Ecuador ha estado siempre presente. Sin embargo, la gente de la provincia de
Manabí (en la costa y de donde somos nosotros) y los quiteños nos hemos llevado
bastante bien. No puedo decir lo mismo con relación a los guayaquileños y los
quiteños. Hago esta puntualización muy general, ya que al principio, la llegada
de esta familia de la costa a esta ciudad de la sierra dio lugar a que se
presentaran ciertos brotes de rechazo y aversión por la llegada de los
"monos" (calificativo despectivo con el que los de la sierra se
refieren sobre los de la costa). Sin embargo, la buena conducta y costumbres,
la educación y el corazón de amistad que siempre se nos inculcó desde pequeños,
fueron la llave de entrada a nuevas amistades. Y cómo no decirlo y reconocerlo,
una pelota y el gusto por el fútbol facilitó mucho el acercamiento y el
contacto con otras personas del lugar. El balón nos hacía a todos iguales.
A mis dieciséis años, llegué a la capital con cinco
recomendaciones de trabajo lo que me ayudó a emplearme casi de inmediato en una
empresa alemana de representaciones y ventas llamada Élite S.A, en el ámbito de
la región andina. Se me asignó una cartera de clientes a los que debía atender
con los pedidos que ellos hicieran, pero también tenía la oportunidad de
venderles más productos del catálogo, lo que significaba que yo me ganaba mi
comisión por venta. No me limité a la ciudad, sino que también me moví por los
alrededores de la capital aunque eso significase tomar buses y trenes
abarrotados y, en ocasiones, con aparente destino hacia la eternidad, por lo
largo del viaje. Dos años después, esta empresa fue vendida a otra empresa
alemana que me permitió seguir con ellos por tres años más. Nuevamente fue
vendida a otra empresa alemana y fue así como fui pasando de alemanes en
alemanes hasta llegar a la empresa del señor alemán Walter Rosenthal en 1954.
Debo indicar que, mientras muchas cosas ya relatadas
sucedían, mi papá mantuvo estrecha amistad y relación laboral con empresarios
chinos. Uno de ellos fue quien le ofreció un trabajo en Quito como contador del
primer Chifa (como se conoce en Ecuador a los restaurantes de comida china) de
Quito. Fue el famoso "Chifa Shangay" en plena Plaza del Teatro del
Centro Histórico de Quito. Este fue un gran acontecimiento en el país. Las
leyendas populares y los rumores, más cercanos a chismes que a certezas, hicieron
presuponer a muchos que la instalación de un negocio como era el primer
restaurante chino en la capital, sería un gran fracaso. El mencionado
restaurante estaba regentado por los primeros habitantes chinos que llegaron a
Ecuador. Hoy en día, en el 2024 el censo indica que en Ecuador hay 200
restaurantes chinos, lo que convierte a Ecuador en el séptimo país con mayor
cantidad de restaurantes chinos de Latinoamérica, establecidos principalmente
en Quito, Guayaquil y Cuenca. Al pensarlo, veo que mi papá formó parte de este
negocio pionero, en ese tiempo, que hoy es ya una leyenda de la gastronomía
internacional en mi país. Será por eso que me encanta el Wan Tun frito, la sopa
de Wan Tun y el arroz chaulafán.
Concluyo este capítulo indicando que me matriculé en el Colegio nocturno Antonio Ante, que luego se llamó Ricardo Jaramillo y más tarde y hasta hoy, Luis Napoleón Dillon, una institución educativa cuyo objetivo central era el de fomentar valores a sus estudiantes para ser "señores y señoritas" contadores. Con ese principio ha educado a muchas generaciones de profesionales contadores desde 1951. Funda su prestigio en el respeto y la honestidad. Así al menos reza hoy en día su página web, y yo soy prueba fehaciente de ello. Todavía sé llevar una cuenta casi perfecta y mi caligrafía fue excelente hasta hace muy poco ya que el Parkinson está haciendo de las suyas desde hace un tiempo acá.
Cuando miro hacia atrás, sólo puedo agradecer haber tenido el privilegio y la oportunidad de vivir en los lugares principales de mi país y aprender a tener el mismo corazón de amistad con unos y con otros. Lo importante es la huella y el aroma agradable que vamos dejando en cada lugar y las lecciones de vida que aprendimos en este camino largo.
(Gracias por seguir aquí. Mi papi se pone muy feliz y se emociona al recordar tantas cosas. Nos sorprende su memoria. Además, este ejercicio de recordar es excelente para ocupar su mente y hacer su día más llevadero. Si puede, déjele un comentario. Por favor, no olvide poner su nombre al final para que él le responda y agradezca).


Lindo leer la historia contada por un gran ser humano. Un abrazo a la distancia.
ResponderEliminarMe alegra mucho que sea de su agrado. No sé quien firma, pero lo agradezco. Milton.
EliminarQuerido Milton también me encantan las especialidades de los restaurantes chinos, supongo que tendríais también "rollos de Primavera". Gracias por compartirnos está parte importante de la historia familiar. Un fuerte abrazo y ánimo! Esperamos tu siguiente pincelazo. Jose Luis Briones
EliminarHe estado leyendo esta hermosa e interesante Historia.
ResponderEliminarMis respetos y admiration siempre para ud, por esa memoria y esos lindos relatos, que siendo parte de su familia yo desconocia.
Gracias por compartir.
Saludos desde California
Chana.
Chana querida, la familia Jara ha sido siempre para mí muy querida y el sentimiento ha sido recíproco. Tío Milton.
EliminarQuerido Milton.una vez mas mis felicitaciones por esa excelente memoria.me encantan tus vivencias.espero la siguiente.un fuerte abrazo.Rita Álava.
ResponderEliminarGracias Rita por tu fidelidad, es un gran estimulo. Milton.
EliminarQue hermoso todo lo escribe, cada detalle hace que uno sueñe con lo que escribe me encanta don Milton. Un abrazo fuerte ♥️ Alex A.
ResponderEliminarSeguro que cada flan me ayuda. Un saludo Alexandra. Besos a Matías y para usted.
EliminarHola tío, soy María José Dueñas, nieta de Piedad. Que bonito leer este blog (muy bien redactado, por cierto) y conocerlo un poco más. Un abrazo desde Ecuador.
ResponderEliminarMe alegra muchísimo saber que una chica tan joven como usted me da tan lindas palabras y elogios. Ojalá pueda compartir este blog y ayudarme a ser viral. Aquí estamos sus tíos también. Un fuerte abrazo. Tío Milton.
EliminarLindo relato primo y sobre todo muy enriquecedora , me asombra tu memoria . Sigue con tus relatos . Me encanta leerlos . Con cariño tu prima Conchi
ResponderEliminarPrima Conchi, mi memoria incluye pasajes de nuestra juventud que por añejos, y cariñosos están siempre presentes y latentes. Seguimos recordando.... un fuerte abrazo. Primo Milton.
EliminarQuerido tío, sigo leyendo con mucho interés como usted fue desarrollando su ética de trabajo y de vida. Siendo niño (y viviendo en Ecuador) recuerdo que mi mamá me dijo: “Su tío Milton es una persona tremendamente cumplida con la hora y así debería ser todo el mundo". Con esa frase mi mamá me dijo muchas cosas a la vez. Reciba como siempre un fuerte abrazo desde la capital checa, lugar donde también se respeta la hora.
ResponderEliminarQuerido Kiko, siento especial agrado cuando recibo mensajes suyos porque inmediatamente surgen a mi mente esas grabaciones con la RCA esa video grabadora que compré con la asesoría de su papå y con la cual obtuve un montón de satisfacciones sentimentales que no han perdido vigencia. No me creo dueño de la verdad ni de la hora; alguna vez dije que el haber trabajado con alemanes inculcó en mi el sentido de la puntualidad.
EliminarPor haber escrito, hace 14 años Camino Largo con un tiraje muy exclusivo y como una práctica geriátrica estoy sacando en youtube el Pincelazo Humano sin ninguna ambición mas que comprobar el estado de mi ocaso.. Mi querido sobrino, con el cariño de siempre. Tío Milton.
Haces maravillas con el lenguaje, Milton, cualquier escritor de postín seguro que firmaría estos estupendos relatos, de los que se aprende mucho además. Sólo una duda/pregunta... Si los hombres no debemos posicionarnos o polemizar en fútbol, política y religión... o en cualquier otro tema polémico que puedan saltar chispas, como bien dices se conservan amistades pero quizá a un alto precio, o quizá no, no sé qué opinas, aunque el balance lo tienes claro según relatas parece merecer la pena, supongo que la clave es tener mucha educación y mucha mano izquierda para de idir y valorar en cada situación concreta ¿no? Por cierto, ya sabes que soy del Atleti pero felicito a los madridistas, Tato y compañía, por la 15 copa de Europa que habrán disfrutado de lo lindo. Un abrazo, Jose desde Tres Cantos.
ResponderEliminarAmigo Jose, tu conoces que me gusta el perfil bajo y felizmente el lenguaje nos da recursos para decir las cosas, tomando en cuenta que muchas palabras tienen varias acepciones. Sabes por experiencia propia, había cómo preguntarte sin salirse de los buenos modales. Dicen que se puede andar por el lodo sin ensuciarse, una parábola que se puede aplicar aquí. En uno de mis primeros pincelazos hice referencia a tu calidad de docente y es un placer ser un agradecido estudiante. Un afectuoso saludo amigo. Milton.
ResponderEliminarAnónimo ha dejado un nuevo comentario en la entrada "Octavo Pincelazo: La carita de Dios. ":
ResponderEliminarQuerido Milton también me encantan las especialidades de los restaurantes chinos, supongo que tendríais también "rollos de Primavera". Gracias por compartirnos está parte importante de la historia familiar. Un fuerte abrazo y ánimo! Esperamos tu siguiente pincelazo. *Jose Luis Briones*
Estimado José Luis, que grato recibir el estímulo que esta vez lo contestaré con eso que le prometí un día cuando le dije que fui cronista parlamentario. Un señor llamado Don Pedro Galindo era quien cubría la información legislativa con sus dos hijos y un yerno. Sin ser yo periodista de profesion, él confió en mí y me pidió que lo cubriera para cierta informacion. Creo que será agradable para usted conocer esta historia. Se inventaron un comentario sobre dos personas que siendo presidente de la república el señor Velasco Ibarra, quien decía que solamente estaba llamado a mandar, tenia como colaborador cercano quien comentó: cómo reacciona el Dr Velasco cuando lo califican de loco. Él grita. Te apuesto a que logro que él mismo se llame loco. Este presidente solía vestir sombrero y paraguas, dos elementos que eran obligatorios para salir a la calle. Un día, se lo cambiaron de sitio, lo que produjo su furia y dijo 'yo lo coloco y usted lo quita'..... y eso se difundió así, cuando el mismo se llamó 'loco' de manera pública y en el congreso nacional. jejeje. Gracias mi amigo.
EliminarPadre querido, además de leer con mucho interés y algo de nostalgia sus historias, me emociona ver cómo la gente que pasó por su vida lo recuerda y lo reconoce como una gran persona.
ResponderEliminarLa vida de un hombre es ya muy trascendente si impacta a 3 generaciones. Ver que sus nietos todavía cuentan con el orgullo quién fue su abuelo es pruaba de eso.
Saludos don Milton, Pinocho, Don Miltiton, etc.
Mi Molacho querido, el lujo que me regalan con opiniones así, se puede sentir y sirven de mucho estímulo para continuar. Gracias mijo bello. Su papá.
EliminarQue historias más preciosas a todos nos haces recordar momentos muy bonitos vividos en nuestro Quito tan querido y a ti que te recordamos siempre con mucho cariño un abrazo desde USA Eduardo y Blanche
ResponderEliminarQueridos Eduardo y Blanche, gracias por seguir aquí, por estar pendientes de estas publicaciones y sobretodo por recordarnos siempre. Un fuerte abrazo, Milton.
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