Paradinha: Cuando al Atlanta se le apareció la virgencita.
Aunque en el noveno pincelazo de este blog hice ya una muy breve referencia sobre el Atlanta Liga, en esta paradinha quiero dar algunos detalles que son importantes para mí ya que me acompañan siempre cuando recuerdo a mi querido Atlanta, el equipo en el que algunas veces juntos celebramos triunfos, enfrentamos derrotas y tuvimos satisfacciones inolvidables. También quiero que este sea un muy sencillo homenaje al Mariscal Ocampos desde esta plataforma. Él fue clave en esta etapa de mi vida como jugador de fútbol profesional en Ecuador.
Siendo honesto, no conozco en detalle la fecha exacta de sus inicios o fundación, pero gracias a la maravilla que es la biblioteca en internet, encontré en Facebook este dato:
Atlanta fue un equipo símbolo del populoso sector de Chimbacalle en la provincia de Pichincha. En 1954, aunque no estuvo siempre en el profesionalismo en Quito, si que fue un equipo del futbol amateur hasta llegar a ser campeón en 1957 de la Máxima Amateur, lo que le dio el derecho a participar en los torneos de primera división. Mi participación como jugador en el Atlanta fue desde 1947 hasta 1959. En el equipo dentro del profesionalismo como tal fui parte de los torneos de primera del 59 al 61 y ellos llegaron a mantenerse un año más, es decir hasta 1962.
Pese a no lograr un título y tampoco participar en un torneo nacional, el equipo "Bohemio" o "El Expreso de Chimbacalle", como lo llamaron, es parte de la historia del futbol ecuatoriano. Por cierto, mi hermano Carlos Rodríguez Coll fue quien le puso el calificativo del Expreso de Chimbacalle.
Fui jugador hasta 1961 cuando me retiré por temas personales, familiares y laborales. Eran otros tiempos y como muchos jugadores de categorías inferiores, era impensable dedicarme al cien por cien a esta profesión, para la que tenía la habilidad, la pasión y el deseo de entrega. Recibía un pequeño sueldo como parte del equipo, pero eso no daba para vivir. Sin embargo, la realidad del día a día demandaba tiempo y esfuerzo para sacar adelante la familia, cumplir con el compromiso de los trabajos que me daban mi sustento económico real y fue inevitable que al paso del tiempo, tuviese que dejar el equipo. Quiero contarles que el 61 fue clave para mi decisión de apartarme del equipo. Entre la remesa de jugadores que ficharon con el Atlanta, estaba el jugador uruguayo Eustaquio Claro quien por su propio mérito se fue convirtiendo en el líder principal del equipo por sus dotes y disponibilidad. El equipo del EMELEC de Guayaquil mostró interés por este jugador y en un ejercicio de honestidad y viendo el bien del equipo, mi recomendación a los directivos fue la de no vender a este jugador ya que estaba convencido que con su salida, el descenso rápido del Atlanta sería una triste realidad. La directiva argumentó diciendo que económicamente era imposible mantenerlo, así que acordaron su traspaso. Cuando todo esto sucedió, la capitanía del equipo fue pasando de unos a otros.
Durante mi liderazgo como capitán del equipo y aún luego de mi salida, tuve el honor y el privilegio de alternar y jugar con personas que llegaron a ser muy importantes en el mundo del futbol. Atlanta fue también un lugar que preparó y produjo jugadores que fueron traspasados a los equipos de primera locales y que llegaron muy lejos en esta disciplina. Eso en realidad, me produce mucha satisfacción ya que con el paso del tiempo y ya retirado de este mundo del deporte, los amigos se mantuvieron y mi amistad con muchas figuras del deporte ecuatoriano siguieron siendo cercanos y amigos años más tarde.
Aún corriendo el riesgo de olvidar, omitir o equivocarme, estos son los nombres de algunos traspasos que vienen a mi cabeza:
- Oswaldo Rodríguez Coll pasó a ser parte del Aucas durante un año. Su carrera como futbolista fue truncada por una lesión grave en un partido que lo alejó totalmente del juego, pero no del periodismo deportivo.
- El "Lorito Almeida" ( Francisco) un muy buen puntero derecho que se fue al Politécnico.
- Segundo Cevallos, "El Puntero cantor", aficionado a las rancheras. Era puntero derecho y fue traspasado al EMELEC de Guayaquil.
- Flavio Garzón, centro- medio quien fue al Politécnico.
En este punto de mi relato les quiero presentar al Mariscal José María Ocampos. Paraguayo de nacimiento y ecuatoriano de corazón, fue una gran figura del fútbol paraguayo, número 5 centro medio en el terreno de juego. Fue parte de la trilogía de los mejores jugadores de Sudamérica junto con el argentino Néstor Raúl Rossi y el el uruguayo Ángel Perucca. Fue jugados del Racing y del Boca Jrs de Cali, Colombia. El Mariscal Ocampos, como se le conocía, contribuyó de manera significativa y enorme al fútbol. En el año 1957 rescindió su contrato con la Liga Deportiva Universitaria (LDU) y puso su interés y mirada en el Atlanta. Mi hermano Carlos fue la conexión directa de esta figura con el equipo. El Mariscal se ofreció como asesor técnico del Atlanta pero con dos condiciones: La primera. por respeto al equipo que dejaba, la LDU, él no asistiría a los partidos de manera presencial cuando se enfrentaran ambos y la segunda condición era que todo su trabajo no sería remunerado y sería completamente gratis. Mi hermanos Carlos se comprometió a pasar el mensaje y fue así como en cuanto terminaron de hablar y se despidieron, mi hermano Carlos me llamó por teléfono y sus primeras palabras fueron: "convoca a una reunión de Atlanta para esta misma noche porque se les ha aparecido la virgencita".
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| El Mariscal Ocampos. (foto extraída del FB de Fútbol de Antaño del Ecuador) |
Para nosotros fue un regalo del cielo su ofrecimiento y compromiso. Se incorporó al equipo como técnico de inmediato. Nos entrenó durante tres meses y en muy poco tiempo, nos puso a volar. En el 1957 en la categoría de ascenso, jugamos 18 partidos. Metimos 62 goles y nos marcaron 25. Fausto Guerrero fue el goleador del campeonato y le seguíamos como segundo y tercero David Juna y yo. En realidad yo no era uno de los goleadores en los partidos, pero si que era el encargado de los penalties. Convirtió al Atlanta en equipo candidato para ascender a la primera división.

Dele una oportunidad más a su secre. 😀
ResponderEliminarGracias Paulito por el apoyo. (La secretaria en la cuerda floja)
EliminarEsperaremos con ansias el próximo pincelazo, porque la secretaria, por lo visto tiene dos trabajos😅🤗
ResponderEliminarAsí parece Pilita.
EliminarSabremos esperar pacientemente a la vuelta de tu secretaria!!!
ResponderEliminarMuy interesante tratado periodístico. Aunque algún término no lo acabe de entender del todo (como puntero).
Buen trabajo de equipo, familia!!!
Aunque no pusiste tu nombre, esperaré pacientemente. El puntero es el que juega en la punta derecha, y suele hacer los túneles.
EliminarTío querido, me tocó en suerte conocer al Mariscal Ocampos en un almuerzo en su casa, en una de mis visitas a su casa. Lo recuerdo ya un señor mayor, vistiendo pantalón, camisa y un chaleco con un sueter muy elegante. Debe ser si la memoria no me traiciona, alrededor de la mitad de los 80’s. Abrazo.
ResponderEliminarJorge Marcos
Así es sobrino querido. El Mariscal era un caballero a la antigua y se lo quería por su honestidad, capacidad y bondad. Tío Milton.
EliminarComo siempre encantada de leer tus pincelasos mi querido primo Milton . Por favor no despidas a la secretaría , la esperaremos con paciencia
ResponderEliminarUn abrazo de tu prima Conchi
Primita, si la despido la contrato a usted. Va al supermercado trae unos hielos y agua para pasar el calor y nos ponemos a teclear. Primo Milton.
EliminarPadre querido otra entrega fantástica. En esta trae al marcial Ocampo. Si en la vida de puede ser excesivamente disciplinado, entonces eso es lo que era el Mariscal. Estoy seguro que para él fue muy especial contar con su amistad y que el tiempo que vivió en nuestra casa enriqueció la vida de todos nosotros.
ResponderEliminarBesos padre y espero verlo pronto.
Roberto
Que emocionante el paso por el Atlanta!!! Dan ganas de veros jugar!!!
ResponderEliminarGracias por tus pincelazo son tan entretenidos!!!